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Ep. 49 - LA CREACIÓN DE LA TIERRA

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Astronomía
Portada del episodio: Ep. 49 - LA CREACIÓN DE LA TIERRA
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Introducción enganchante

Descubre en este podcast de astronomía cómo se formó la Tierra, desde mitos antiguos hasta la ciencia moderna.

El conocimiento sobre el origen de nuestro planeta no solo alimenta nuestra curiosidad, sino que también nos conecta con el universo. Explorar la creación de la Tierra nos ayuda a entender nuestro lugar en el cosmos y la evolución del sistema solar. En este episodio de "Astro Podcast", profundizamos en el fascinante proceso de la formación de la Tierra.

Desarrollo temático principal

Mitología y la creación de la Tierra

Las narrativas mitológicas de diversas culturas han intentado explicar el origen de la Tierra. En la mitología japonesa, los dioses Izanagi e Izanami crean el archipiélago nipón a partir de gotas de agua, simbolizando la formación de tierras emergentes del océano. En contraste, la mitología judeocristiana introduce la idea de creación ex nihilo, donde Dios crea el cielo y la tierra desde la nada.

La visión científica: del Big Bang a la Tierra

Tras el Big Bang, hace 13.800 millones de años, la materia en el universo comenzó a enfriarse y a agruparse en átomos de hidrógeno, helio y litio. Estos se fusionaron bajo la gravedad para formar las primeras estrellas. Las supernovas de estas estrellas liberaron elementos pesados que formaron nubes de gas y polvo, precursoras del sistema solar. La Tierra se formó hace 4.567 millones de años a partir del disco protoplanetario que rodeaba el joven Sol.

El proceso geológico de la Tierra primitiva

En sus primeros 500 millones de años, la Tierra era un volcán en constante erupción, bombardeada por asteroides. Este intenso período finalmente dio lugar a la formación de océanos y una atmósfera primitiva, condiciones fundamentales para el surgimiento de la vida.

La datación de la Tierra a través de los cristales de circonio

Determinar la edad de la Tierra es posible gracias a los cristales de circonio. Estos cristales, con impurezas de uranio que decaen a plomo, permiten a los científicos calcular la edad terrestre en 4.567 millones de años. Este método se basa en el conocimiento de la tasa de desintegración radiactiva del uranio.

Preguntas frecuentes sobre la creación de la Tierra

¿Cuándo se formó la Tierra?

La Tierra se formó hace aproximadamente 4.567 millones de años, según estudios geológicos y datación de cristales de circonio.

¿Qué es el disco protoplanetario?

El disco protoplanetario es una estructura de gas y polvo que rodea una estrella joven, del cual se forman planetas. Nuestro sistema solar se originó a partir de tal disco.

¿Qué papel jugaron las supernovas en la formación de la Tierra?

Las supernovas liberaron elementos pesados necesarios para la formación de planetas, incluido el material que formó la Tierra y su corteza.

¿Cómo sabemos la edad de la Tierra?

La edad de la Tierra se determina mediante la datación de cristales de circonio, que contienen uranio cuyo decaimiento radioactivo nos permite calcular el tiempo transcurrido desde su formación.

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Fuentes y referencias

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Pestaña 1

Intro

<NOTWEB> Me da igual quien sea quién, pero quiero sonido de teclado de fondo todo el rato<\NOTWEB>

<NOTWEB> Prueba narración <\NOTWEB>

+Buenas, bienvenido a la oficina divina de registro de patentes. ¿En qué le puedo ayudar?

-Hola, sí, buenos días. Venía a registrar la creación de un nuevo planeta.

+De acuerdo, ¿me entrega el formulario alfa y omega?

-Aquí tiene.

+¿Certificado de pago de tasas?

-Recién pagadas de la cola del banco.

+Excelente. ¿A nombre de quién registro la solicitud?

-Dios

+¿Dios qué más?

-¿Qué más? Pues… no sé… Dios… de todas las cosas.

+Hmmm… Tengo ya 3 de esos.

-¿Dios todopoderoso? ¿Dios omnipotente? ¿De todo lo visible y lo invisible?

+De acuerdo, Dios de todo lo visible y lo invisible. ¿Nombre del planeta a registrar?

-La Tierra.

+Me temo que no va a poder ser, tenemos ya 42 solicitudes para patentar la creación de un planeta Tierra. El nombre se ha bloqueado por orden administrativa.

-¿Cómo que 42? ¡Pero si acabo de crearla! Esto es un ultraje.

+Por favor, los problemas de disputa los trata con el representante de las múltiples religiones. Siguiente, por favor.

Cabecera

Desde que el ser humano tiene memoria, siempre ha mirado al cielo. Estrellas, planetas,  constelaciones y demás movidas del inmenso, insondable, oscuro, aterrador, insultantemente largo a lo ancho y ancho a lo largo, caótico por naturaleza y nada acogedor espacio. Pero… ¿conoces el origen de sus historias? Empieza Astro.


Mitología

El mito de la creación… ya sabéis, esa idea de cómo los dioses moldearon la tierra y el universo a partir de la nada, resulta bastante común en la mitología. Si hablamos del judeo cristiano, sí, ese de “Y Dios dijo: que se haga la tierra”... hay que reconocer que como explicación mítica… es un poco aburrida. Pero tiene una diferencia con respecto a otros relatos de la creación: supone que no hay nada en un principio.

Hoy vamos a ponernos un poco más… humanísticos con este tema. En términos generales, podemos diferenciar dos mitos de la creación. Por un lado, tenemos los mitos que sólo hablan de la creación de la Tierra en el sentido de superficie. La mitología china, la japonesa, la egipcia, la azteca e incluso en la cultura Polinesia hablan normalmente de una gran superficie de agua en la que los dioses aparecen de alguna parte. Después de aparecer de vete tú a saber dónde, deciden agregar algo de tierra al paisaje. Estas culturas con grandes masas de agua a su alrededor buscaron en los dioses la explicación de “pero quién ha puesto un terruño ahí”.

Tomemos como ejemplo el mito japonés. Los dioses japoneses Izanagi e Izanami fueron los encargados de crear el archipiélago nipón. Una pareja divina, hijos de toda una estirpe de dioses que, así sin más, aparecieron de repente entre la niebla. Eh… Es un mito, no tiene que tener sentido, ¿vale?. El caso es que les dan una lanza, la mojan un poquito, y las gotitas que caen de la punta se transforman en una isla. Luego, ya en la isla, pues plantan un altar, colocan una columna, bailan en torno a ella y tienen hijos que se convierten en la propia isla también. Pone bailar en el mito eh. Los dioses bailan y tienen hijos. No sé si bailaron la macarena o el tango de la muerte. Lo mismo es un Chotis celestial… Vete tú a saber.

Pues así con todas estas culturas. Maui pesca las islas del archipiélago hawaino, los aztecas matan a un monstruo marino gigante que usan como superficie, Ra aparece en un huevo cósmico por encima del mar… Por otro lado, tenemos culturas en las que el Dios todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, hace aparecer todo de la nada. Este es el caso de la mitología griega, de la mesopotámica y también de la cristiana. Esta última hereda estos conceptos de las anteriores. Primero existía la nada, el vacío. Luego aparece el Caos griego, o el mismo Dios cristiano, y empieza creando el cielo y la tierra. O los dioses del cielo y la tierra, dependiendo de tu religión.

Claro, que hay algunos casos en los que se aplican conceptos de ambos lados. Por ejemplo, la creación de la tierra según la mitología nórdica. Para el pueblo de los cuernos por jarras de cerveza, la Tierra es solo uno de los muchos reinos conectados por YggDrassil, el árbol de la vida. La leyenda cuenta que, en el principio de los tiempos, existían dos reinos. Por un lado, el frío reino de niebla: Niflheim. Por otro, el ardiente reino del fuego, Muspelheim. Y entre ambos, un vacío absoluto. Del frío Niflheim salían bloques de hielo, que de alguna manera llegaban a Muspelheim. Los de MRW y Seur resulta que tenían envío interdimensional, eso sí… Como te pillaran fuera de casa… En fin, en Muspelheim el hielo se derretía y se evaporaba, creando un vapor de agua que volvía a condensarse en el vacío. En uno de estos ciclos del agua, nació el gigante Ymir. A la manera griega, Ymir moriría a manos de su hijo Odín, que usaría su cuerpo para crear Midgard. O lo que es lo mismo: la Tierra.

 Lo que dice la ciencia

Estas explicaciones dadas tradicionalmente por la mitología, todas estas alusiones a la divinidad y al vacío… Bueno, pues por desgracia, no son la explicación que da la ciencia a la creación de la Tierra. Para hablar de cómo se crea la Tierra, en primer lugar tenemos que hablar de cómo aparece nuestro sistema solar.

Después del Big Bang, de que toda esa gran cantidad de energía acumulada en un único punto en el espacio se expandiera rápidamente por el universo, la cosa comenzó a enfriarse. Este enfriamiento provoca que la energía liberada se convierta en materia. Concretamente, se transforma en átomos de los tres elementos más ligeros de la tabla periódica: hidrógeno, helio y litio. Y cuando un papá hidrógeno y una mamá hidrógeno se quieren mucho, la gravedad los junta. De hecho los junta en con otros millones de papás y mamás hidrógeno en una única habitación. Y como si de un whatsapp de padres se tratase, la cosa vuelve a calentarse.

En estos momentos después del Big bang, se activa la fusión nuclear y nacen las primeras estrellas del universo. Estas estrellas vivirían felices, irradiando su luz mientras que el hidrógeno se transforma en helio. Al envejecer y acabar las reservas de hidrógeno, las estrellas primordiales comienzan a generar elementos más pesados como el carbono, el nitrógeno o el oxígeno. Finalmente, la estrella moriría explotando en una supernova que lanzaría estos elementos a los rincones del universo.

Pues bien, el contenido de una de esas explosiones es el origen de la nebulosa solar, la nube a partir de la cual se formó el sistema solar. Por aquel entonces había una gran nube en rotación, constituida por polvo, roca y gas. Pero su velocidad de giro y la gravedad provocaron que la nube se aplanase en un único disco, el disco protoplanetario. La mayor parte de la masa se concentró en el centro del disco, comenzando a calentarse en la semilla de nuestro actual Sol. Sin embargo, los golpes e impactos del polvo harían que grandes cantidades de material saliesen despedidos, dando lugar a los protoplanetas del sistema solar.

A medida que la velocidad de giro aumentaba, también aumentaba la temperatura de la semilla. Finalmente, la fusión nuclear del hidrógeno en helio comenzó de nuevo, y nuestro Sol se puso en marcha hace 4.750 millones de años. A su alrededor, grandes cantidades de polvo y gas comenzaban a formar anillos. La gravedad y la velocidad de giro harían que este polvo se fuese acumulando en los protoplanetas, hasta que finalmente dejan la etapa de prototipo y se convierten en el planeta de verdad. Los geólogos lo tienen claro: la Tierra se creó hace 4.567 millones de años.

Durante los primeros quinientos millones de años, la joven Tierra no tiene océano, ni oxígeno en su atmósfera. Fue el objetivo de un bombardeo constante de planetoides y asteroides que habían quedado flotando en el sistema solar. La alta temperatura de la superficie terrestre hace que todo el material esté permanentemente derretido. El planeta entero es un volcán en plena erupción, liberando en el proceso altas cantidades de dióxido de carbono y vapor de agua a la atmósfera.

Tras el final de los bombardeos asteroidales, y de posiblemente chocarse con otro protoplaneta que dio lugar a nuestra Luna actual, la superficie de la tierra comenzó a enfriarse. Y así, hace 4.200 millones de años, comienzan las primeras lluvias sobre la superficie terrestre. Estas lluvias son las que forman los océanos primordiales, aquellos en los que surge la vida. Un caldo de cultivo c on casi todos los ingredientes necesarios para la aparición de las primeras células. Pero de la aparición de la vida hablaremos en otro episodio, pues este océano primigenio no está a salvo. Asteroides metálicos siguen impactando en él, evaporando grandes cantidades de agua e impidiendo que la vida aparezca. Estos meteoritos añaden elementos metálicos a la corteza terrestre, a la vez que son una fuente de fósforo para las futuras bacterias.

La edad de la tierra

Con todo estos impactos de asteroides y materiales derretidos, podría parecer difícil averiguar la edad exacta de la tierra. Y lo cierto es que tenéis razón. Las rocas sólo se pueden datar a su formación, y si todo estaba derretido durante más de 300 millones de años, ¿cómo sabemos cuándo se creó?

La respuesta la tienen los cristales de circonio. Sí, las circonitas, la versión de supermercado del diamante. Este cristal mineral está formado por moléculas de dióxido de circonio, o lo que es lo mismo, dos átomos de oxígeno y uno de circonio. Y como todos los cristales minerales, estos átomos tienen una manera especial de colocarse en el espacio. Esto es lo que les da todas sus propiedades.

En el caso de las circonitas, esta red atómica se puede dividir en cubos. Por lo que tenemos la circonita cúbica, un cristal extremadamente similar al diamante en todas partes del mundo. Sin embargo, los cristales minerales son estructuras atómicamente muy densas y muy difíciles de atravesar. Esto quiere decir que es muy difícil añadir átomos de otros elementos, o impurezas, a estos cristales. Toda la impureza que exista en uno de estos cristales estaba ahí en su formación. A ver… Antes de que nos riñan los geólogos: usamos el término impurezas, pero no con connotación negativa. Por ejemplo, los rubíes, esa gema preciosa de profundo color rojo, no es más que un corindón con una impureza de hierro y cromo. Si las impurezas son de aluminio, hierro y titanio, pues tenemos un precioso zafiro azul.

El caso es que se han encontrado impurezas de uranio en algunas circonitas. Un material tan pesado como el uranio no se añade fácilmente, así que los científicos dan por hecho que esos átomos de uranio se quedaron atrapados cuando se formó el cristal. Eso significa que hay brillantes que son un poco radiactivos, pero nada que sea peligroso. Lo interesante viene de una propiedad que tienen los elementos radiactivos: la caída atómica.

Y es que los elementos radiactivos… radian. De ahí su nombre. Poco a poco, los núcleos radiactivos van reduciendo su tamaño a medida que emiten más y más energía. A partir de un determinado tiempo, el núcleo ha emitido tanta energía que ha perdido protones y neutrones, convirtiéndose en un elemento distinto de la tabla periódica. Pero la caída de energía se produce siempre a la misma velocidad. Sabiendo el número total de átomos de un elemento radiactivo, y cuántos hay en un momento, es posible saber la edad del átomo en cuestión. De aquí viene la datación con carbono 14, por ejemplo.

En el caso de los átomos de uranio, estos tardan unos 4.470 millones de años en irradiar tanta energía que se convierten en plomo. Y gracias al uranio atrapado en unos circones encontrados en Australia, sabemos que se generaron hace 4.400 millones de años. Sabiendo la edad del sol, y los tiempos que podía tardar la Tierra en enfriarse lo suficiente como para que se formase el circonio, llegamos a la conclusión: 4.567 millones de años.

Cierre

Hemos estado hablando de cristales, metales, y de la corteza terrestre. Sin embargo, queremos hacer un apunte antes de terminar el episodio. Todos estos elementos no aparecen en la Tierra de forma natural. Nuestro planeta no es más que la acumulación de las cenizas de una estrella que explotó hace miles de millones de años. Elementos como el oro no son naturales de nuestro planeta, sino que han llegado del espacio.

Esto quiere decir que, cada vez que tengas algo de oro en las manos, no tienes una joya solamente. Tienes un pedacito de la historia del universo.

¡Muchas gracias por escucharnos un episodio más! Y muchas gracias a todos los que comentáis, que nos encanta leeros. Os recordamos que podéis apoyarnos económicamente en el enlace de Kofi de la descripción.

Nos vemos en el próximo episodio con más historietas del espacio.

Astro más ver!

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